Filma, edita, dirige, traduce y escribe guiones. Y habla, aparte del español, cuatro idiomas. Luego de estudiar Multimedia en Japón, en Estados Unidos rodó con la 16mm y todas las nuevas tecnologías digitales, y participó en la mayoría de las funciones del rodaje. Ahora escribe a fuego lento un guion de su próxima película.
En el último año de colegio, se encontró con un afiche de becas en Japón, en la biblioteca del Centro Paraguayo Japonés. Estudiaba entonces piano. Hijo de traductores, se dijo por qué no, un idioma más. Y una posible gran aventura. Pidió la beca para estudiar comunicación en el país oriental. Y allá, luego de estudiar japonés el primer año, estudió Multimedia por cuatro años, completamente en el idioma oriental.
La carrera ya era entonces una actualización de lo que se estaba instalando en el oficio de comunicación: la polifuncionalidad. No es solo producción de contenidos, que sí lo es, también es la edición, la publicación, la difusión. Todas las áreas posibles.
Pero, extrañamente, la metodología era bastante más conceptual, más teórica. De hacer ensayos y críticas. Claro que sí contaban con todos los medios para emprender cortometrajes y reportes. Y también, con sus compañeros, se dieron a las aventuras visuales.
Fue en Estados Unidos donde de lleno se metió al cine. Fue su década de aventura en bici, en Athens, Ohio, un pueblo universitario. Ahí rodaban con plena libertad con locaciones en exteriores.
En tres años se especializó en producción cinematográfica.
La vida de Jorge es una permanente exploración en el mundo audiovisual y de las lenguas. Habla inglés, japonés, alemán y portugués.
Produce cortos, filma espectáculos, escribe guiones y traduce. Y a sus 41 años, ya ha pasado por un montón de cambios tecnológicos, hasta considerar, seriamente, que ya se puede hacer cine de bajo presupuesto, con un Smart.
Jorge es la tercera generación de la familia con título de traductor público. Traductor de inglés, como su abuelo, que actualmente tiene 98 años.
A su retorno al país había ingresado a la TV Pública como realizador. Allí, con Karen Franklen y otros, bajo la dirección entonces de Marcelo Martinessi. De hecho, la TV pública (hoy Paraguay Tv) fue la primera televisión digital con tecnología japonesa. Así que mejor recurso humano en esos tiempos, imposible.
Con su pareja, Gloria Aquino, sostienen hoy una agencia de marketing y planificación estratégica, aunque su principal ocupación –reconoce- es la de padre.
Hace videos promocionales e informativos. Ha estado también enseñando en colegios y facultades. Así, envuelto en quehaceres, le quita algo de tiempo a su cotidiano laboral para explorar su nuevo desafío: un guion de largometraje.
-Lo estoy haciendo a fuego lento- explica.
Un granjero de repente siente que la Inteligencia Artificial se está montando a todo el mundo. Decide entonces estudiar ingeniería informática para crear su propia IA. Todo arranca con aquellas famosas partidas del súper campeón de ajedrez Garry Kasparov y la computadora Depp Blue de IBM. La primera partida, la del 96, la ganó el ruso, la segunda ya no.
Para qué quiere el granjero una IA propia.
Bueno, ahí se lo dejamos.
En el área de la escritura, guionó Lima 3.31, de Marcelo Torcida, también un documental de WWF-Paraguay, con Chaco Films, con la dirección de Rodrigo Salomón.

-Contar una historia, en imagen y sonido, significa una oportunidad de expresar ciertas verdades que no serían posible de otra manera-afirma de regreso a la oficina, luego de hacer la compra del día.
Pone a punto el trípode, ubica su nueva cámara, un celular, desenfunda un papel con preguntas. Su nuevo material, un corto promocional, arrancará en un rato.
Pero ya lo tiene todo en la cabeza.
Entretanto, sentencia: “El cine o el audiovisual tiene un lenguaje cautivante”.
Jorge Samson Blaires es de esa generación que asegura que, sin pretensiones hollywoodenses, con un buen celular, ya se puede hacer buen cine. Cine de bajo presupuesto. Capaz que él mismo dirija su próxima película.
Pero si bien ya hay varios largometrajes con Iphone, con trabajo para cinco a diez personas, la filmación en 8K se ha vuelto todavía más especializada. En este mundo, el “asistente de cámara sigue siendo tan importante como en los años 40”, asegura.
En un película de gran producción pueden trabajar hasta diez sonidistas, enumera.
Bueno, ahí le dejamos, con sus quehaceres cotidianos, a nuestro hombre multimedio: Jorge Samson Blaires.