Tana, Martinessi y Barrios: El controvertido mundo de la IA y el cine

En artes escénicas es tal vez en el cine donde más controversia produce el uso de la Inteligencia Artificial. En los derechos autorales, guión, diseño, montaje, ambientación, la imagen, la voz. Acá te acercamos la opinión de los directores Marcelo Martinessi, Tana Shémbori y la actriz María Liz Barrios, representante ante la INAP.

Hoy ya muchas historias cortas se ambientan y se personifican directamente con Inteligencia Artificial. En nuestro país ya hay varios productores que acuden a esa herramienta. Algunos ambientando y personificando batallas y otros recreando tragedias como el accidente naviero más importante del país, el del barco Adela, 1978.

Marcelo Martinessi, director de Las herederas y Karai Norte, entre otras obras, está en Portugal, editando su nueva película, Narciso. Nos atiende en sus ratos, escasos, libres.

Sin conocimiento profundo, se acerca con mucha cautela a la IA. Le gusta no tanto pensarla como una solución automática de problemas, sino como un campo de preguntas abiertas. Considera que si se toma de esa forma se torna todo mucho más interesante.

De plano entiende que su uso debe ser legislado porque plantea problemas muy concretos con respecto de los derechos a la creación, a la autoría y a la apropiación de contenidos ya existentes.

En el cine, el que más le interesa, cree que, en cuanto a los guiones, “el mundo que uno crea nace muchas veces del error, de la fragilidad del proceso. Esa cosa de no encajar del todo hace que de alguna forma aparezcan soluciones y preguntas. No sé si la IA es capaz de entender esas estructuras más frágiles del proceso”.

Para él sería muy triste que la IA termine convirtiéndose “en una norma invisible, en un molde, que haga difícil la aparición de historias verdaderamente nuevas”.

Es algo que hay que pensar con cuidado. Sé que en el cine ya hay uso en guiones. Estoy apenas atento al uso, veo algunos riesgos y veo algunas potencialidades.

Tana

Tana Shémbori  (Siete Cajas, Los Buscadores…) está en días también ajetreados. Se la ha ido gente muy querida en estos tiempos, entre ellos el padre Montero Tirado.

Aún ella no está tan vinculada con la IA. Pero en un taller con Alfredo Galeano, editor de Los buscadores, le pareció una herramienta muy interesante sobre todo para Paraguay y América Latina.

“¿Cómo ambientar, por ejemplo, una película sobre la Triple Alianza sin tener que gastar un presupuesto muy grande en extras?”, se pregunta.

Pero en ambientación, lo que ella está viendo es que, por lo menos en Paraguay, se nota cuando es IA.

“Es como cuando hacés una animación; se nota la animación, que no es real el fondo, el movimiento”.

Entiende que tiene que ver con el uso de la herramienta y el estado actual de esta.

“Pero en el cine paraguayo va ayudar. Se tiene que saber usar esta herramienta”, asegura.

En Estados Unidos, donde sí hay una poderosa industria, “hay movilidad legal, de protección de derechos de imagen, de voz. La parte legal se va actualizando. En Paraguay va a tardar más”.

Pero en el área del cine donde más impacto está teniendo la IA es en la post producción. Aquel largo proceso de ajustar los detalles de las escenas, las transiciones entre una y otra, los puntos de fuga…

“El eternauta nos mostró que hay un equilibrio entre el uso de la tecnología y el proceso dramático”, reconoce.

Y remata: “Paraguay puede beneficiarse mucho con las distintas APPs de Inteligencia Artificial”.

“A veces se sataniza. Y es súper comprensible el miedo, pero para el cine latinoamericano y el cine paraguayo va a ser muy bueno”, concluye.

 

De cuidado

Aunque en Paraguay la discusión es bastante incipiente, en el gremio de actores la cuestión es tomada con bastante más preocupación.

La representante del gremio de actrices ante el Instituto Nacional de Audiovisuales Paraguayos (INAP), María Liz Barrios, anda cerrando cuestiones burocráticas para ponerse al día con la membresía en el instituto. Es que ad honoren todo es más difícil, argumenta.

Para ella la IA es una herramienta súper poderosa. “No podemos no aggiornarnos. Es genial para muchísimas cosas, abarata costos, se avanza mucho en estos tiempos en los que todo tiene ser todo rápido”.

En fin, “es una herramienta poderosa pero no es neutra”.

En particular, en el desarrollo del personaje, en la escena, “nuestra materia es nuestro cuerpo y nuestra voz, principalmente. Nuestras experiencias humanas son muy importantes. La actuación no es solo interpretar nomás una acción ni de repetirla. La actuación vive la verdad en escena. Se tiene que estudiar y encarnar personajes. Tengo que ver y sentirlo en mi cuerpo. Eso la tecnología no te hace, la IA me puede hacer volar como Superman, pero no es humano”, asume.

La IA sigue sin tener esa experiencia.

Y sostiene que lo que está pasando mucho del cine, desde hace dos años, en Hollywood, por ejemplo, es que usan sin consentimiento la imagen y la voz. Hay que ir buscando cómo legislar. “Los sindicatos lograron acuerdos temporales. En Latinoamérica, en la región latinoamericana, se debe avanzar en acuerdos específicos de derechos laborales con las productoras”.

En Paraguay no termina de nacer una industria cinematográfica. “Ni siquiera tenemos un tarifario para la actuación”, recuerda María Liz.

Pero en lo que ella ha visto, en películas que ya se utilizaron dobles, por ejemplo, con IA, se nota la diferencia. Se nota que “es bola”.

Cree que la IA, sin embargo, puede ayudar mucho en situaciones de riesgo, de real riesgo para la vida. “En escenas de mucha violencia hay un doble de riesgo. Nosotros, en Paraguay, ni siquiera tenemos seguro médico”, concluye.

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