Lucas Fornerón.
La digitalización de la sociedad es un fenómeno que atraviesa a toda la población. De forma paralela, este proceso conlleva una mayor demanda de energía eléctrica, para el funcionamiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). En la actualidad ¿Cuántos puestos de trabajo pueden generar los sectores eléctrico y digital?
El trabajo digital, o economía de plataformas no es equivalente a un desarrollo económico nacional. Es un paliativo a la falta de industrias. Pero genera mayor demanda energética y es ahí, justamente, donde existe la posibilidad de un crecimiento económico, a través de la instalación de grandes industrias de energías renovables, para potenciar el uso y el desarrollo de la tecnología digital.
Las condiciones para la adaptación de la sociedad a los nuevos sistemas laborales; para una economía de plataformas y la diversificación de la matriz energética están dadas, por ende, los puestos de trabajo deben comenzar a surgir.
La digitalización de la sociedad atraviesa a nuestro país de forma simultánea con el bono demográfico. Cientos y miles de personas nacen en este contexto de transición. Con mayores habilidades para utilizar herramientas recientes.
La diversificación de la matriz energética con fuentes renovables no hidráulica (solar, eólica, biomasa) no solo es posible, sino que figura en varios planes del gobierno a corto plazo.
La Ley N° 6977/2023 de energías renovables no convencionales (ERNC), el plan maestro de movilidad eléctrica multimodal para el transporte público urbano, el plan nacional TIC´s Paraguay 2022-2030 y el plan de adecuación de digitalización de trámites son algunas muestras de lo antes dicho.
Aún con estas proyecciones gubernamentales, el grupo que se dedica al sector eléctrico es incipiente frente al total de la población ocupada, 2.372.030 en el 2023, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La cantidad de ocupados en el sector de electricidad, gas y agua es equivalente al 0.49%. Cifra inferior a la industria manufacturera, equivalente al 12.7%; el sector de transporte, 4.74%; trabajo doméstico, 2.09%; el trabajo familiar no remunerado representa el 26,24% y el sector de construcción, con 8.75% del total de la población.
Al menos hasta los informes hechos en el 2023, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) no distingue en su categorización de la población ocupada al sector que implementa herramientas TIC.
La oferta laboral escasea. “La mano de obra” desocupada puede encontrar oportunidades en los rubro de provisión eléctrica, de gas, de agua, internet, servicios digitales en general y a través de plataformas.
Ahora bien, otro problema es que las personas adultas de más de treinta años, se ven obligadas a migrar del trabajo que no utiliza tecnologías de la información y comunicación al trabajo con herramientas digitales, muchas veces, sin mayor capacitación o sin los recursos necesarios.
En tanto, a nadie debe sorprender que el primer trabajo de un joven, de entre 18 y 25 años, sea en entorno laboral digital o energético. Este joven sea o no estudiante universitario.
Quien no se amolde al formato digital y a los avances energéticos difícilmente consiga trabajo, a menos que emprenda un negocio de servicios o se dedique a trabajos que requieran mayor esfuerzo físico, que no están mal, pero tampoco rebosan de oferta y demanda.
Las pocas fábricas oferentes en el campo laboral tienen ya todos los puestos cubiertos. Otras opciones fuera de lo digital y eléctrico son los supermercados y las estaciones de servicio, donde el contrato laboral suele ser poco tentador.
El tejemaneje del mundo digital es mucho más acelerado y constante que el mundo analógico. Vivimos atrapados en una puerta giratoria entre ambos universos. A su vez, las tecnologías de energía renovable siguen siendo costosas. Expertos y proveedores no abundan.
Pero, sin lugar a dudas, las oportunidades objetivas para el crecimiento energético-renovable y digital están ahí. El desafío más claro lo tiene el gobierno, para cubrir la necesidad de mejorar las políticas públicas y conseguir el dinero, público o privado, para la inversión en proyectos.
1 comentario
Excelente información..
Exitos para este nuevo medio de comunicación..