Ya lo adelantó el presidente Santiago Peña. El gobierno paraguayo se opondrá a que la tarifa de la energía corresponda solo a su costo operativo. Quiere seguir contando con los gastos sociales que, según el Acta de Entendimiento de abril de 2024, terminarán el 31 de diciembre de este año. O que con la tarifa alta se financien otros proyectos eléctricos.
Como ya varias veces lo adelantamos en El Prisma, el gobierno paraguayo intentará el financiamiento de otros proyectos, entre ellos, la generación de energía fotovoltaica.
Pero veamos primero lo que nuestro país ha firmado en abril del 2024, el denominado Acta de Entendimiento, y que el propio gobierno de Santiago Peña lo ha presentado en su momento como una conquista histórica
En primer lugar, en dicho acuerdo se ha fijado la tarifa de la energía en 19,24 kW-mes. Al fijarse así la tarifa, que antes estaba a 16, lo que se ha hecho fue introducir como costo operativo de la entidad, un aumento significativo, hasta alcanzar 1.400 millones anuales en los denominados Gastos Socioambientales. 700 para el lado brasilero, y el mismo monto para el lado paraguayo.
El acta de entendimiento, sin embargo, establece que, al cierre del acuerdo, fijado al 31 de diciembre de 2027, la tarifa corresponderá “exclusivamente al costo operativo” de la entidad. Si así fuese, los expertos señalan que la tarifa debería fluctuar entre USD 8 a 10 Kw-mes.
En cuanto a la energía excedente, el concepto de cesión pasará a venta. Así dice el acta. En este caso, el acuerdo de abril de 2024 establece que Paraguay podrá “vender libremente” al mercado brasilero la energía que no utilice.
“No es tan fácil. No es tan fácil preparar las condiciones de infraestructura”, nos ha comentado un alto funcionario de la ANDE. En realidad, “casi no nos estamos preparando para vender a Brasil la energía”.
El gobierno paraguayo no quiere dejar de atar la tarifa a nuevas posibles “concesiones”. Es así que intentará mantener una tarifa alta que siga incorporando o gastos socioambientales o financie algún nuevo proyecto de generación eléctrica.

El proyecto que tiene de la punta del ovillo el gobierno paraguayo es la generación de energía fotovoltaica en el embalse de Itaipú, una especie de lago artificial de más de 100 mil hectáreas. Llenar el embalse, o buena parte, de paneles solares. Una especie de “Itaipú de paneles solares”, como lo ha calificado alguna vez el ingeniero Pedro Domaniczky, director de Energías Renovables de la entidad.
Desde Brasil queda claro que la prioridad del gobierno es que el precio de la energía quede atado al costo operativo. Ni más ni menos.
De los USD 700 millones anuales, el gobierno paraguayo, en un poco más de 60 por ciento, los invierte en obras públicas, pupitres escolares, refacción de colegios, asfaltados, puentes, pero manejando los recursos por la vía de Itaipú Binacional, sin pasar por controles del Estado paraguayo.
Pero a quién le beneficia una tarifa alta de la energía de Itaipú
El mercado de consumo paraguayo ha crecido sobremanera. En el 2025 aumentó en 18%. Y en el 2026 un 10 por ciento. Más del 80 por ciento de la energía que se utiliza en Paraguay es producido por Itaipú. A este crecimiento, ya en poco tiempo Paraguay habrá usado lo que le corresponde.
Y entonces, Brasil “ya no habrá ganado”. Y Lula (Inacio Lula Da Silva, presidente de Brasil) pagará “por su mezquindad”, sostiene el ex director de la ANDE, Pedro Ferreira. Cuando apunta a la mezquindad, hace referencia al precio que nos pagan por la cesión de la energía excedente que, en este año, por el total, fue de un poco más de USD 160 millones
Según la ex viceministra de Minas y Energía, la ingeniera Mercedes Canese, la ANDE está “perdiendo unos 300 millones de dólares” al año con esta tarifa. Situación que ubica en un escenario de permanente déficit al organismo administrador y distribuidor de la energía de las hidroeléctricas.
De hecho, el 55 por ciento de las obras previstas para este año se harán con financiamiento externo. Y la ANDE está analizando alzar el precio de la electricidad en el consumo interno, aunque, a decir de su titular Félix Sosa, “sin afectar a la clase trabajadora”
En fin, hasta fin de año el gobierno paraguayo podrá utilizar ese gasto “discrecional” que se ha metido para alzar la tarifa. Pero el gobierno, como ya lo ha adelantado el presidente, intentará por todos lados mantener una tarifa alta para incorporar nuevos “gastos discrecionales”.