Ayer, alrededor de las 18:00, Soledad Núñez juró como la octava intendenta electa en tiempos de democracia, tras el golpe de Estado de 1989.
El último intendente capitalino designo por el dictador Alfredo Stroessner fue Profirio Pereira Ruiz Díaz. Luego de éste vino el primer intendente electo de Asunción: Carlos Filizzola.
“No les voy a prometer que va a ser fácil el trabajo, pero sí puedo prometerles que no vamos a descansar, sí puedo prometerles que no vamos a mirar para otro lado”, dijo con honestidad la nueva intendenta ante los 24 nuevos concejales que le tomaron juramento en la Junta Municipal, de los cuales 15 son colorados y el resto, 9, son de los partidos de oposición.
Las dos últimas administaciones coloradas en la municipalidad, las de Oscar Rodríguez y Luis Bello, han dejado a la nueva jefa ejecutiva municipal una ciudad en ruinas y una institición caótica.
El Prisma te describe abajo una selección de los 5 ejes problemáticos de la ciudad y la institución municipales que la nueva intendenta deberá resolver a lo largo de los 5 años de gobierno que le esperan. Estos son:
Saneamiento financiero y combate a la corrupción: La municipalidad arrastra una millonaria deuda estimada en unos USD 200 millones, con un presupuesto de cerca de USD 180 millones donde el 93% se destina a gastos corrientes y salarios. El reto incluye realizar auditorías desde el primer día, eliminar planilleros y desmantelar las llamadas “cajas paralelas” de desvío de fondos.
Crisis de la basura y limpieza urbana: Asunción atraviesa una grave crisis en el servicio de recolección de residuos y proliferación de vertederos clandestinos. El objetivo prioritario de su gestión es erradicar estos focos en los primeros 30 días, optimizar la recolección y recuperar los espacios públicos.
Infraestructura vial y baches crónicos: Las calles de la capital presentan un estado crítico de abandono con baches endémicos que afectan a los 464 mil habitantes y a los cerca de 1,5 millones de personas de los municipios aledaños que ingresan diariamente a la ciudad. Esto requiere reformular la planta asfáltica y reactivar las obras.
Reorganización del tránsito y movilidad urbana: Para ordenar el caos vehicular y el transporte, se plantea reemplazar la tradicional Policía Municipal de Tránsito (PMT) por una Agencia de Movilidad Urbana que implemente tecnología y datos en tiempo real.
Articulación política con la Junta Municipal: Con una composición legislativa municipal desafiante (concejales de diversos sectores), la intendenta deberá demostrar capacidad de negociación y diálogo político para viabilizar sus proyectos y reformas estructurales, impulsando mayor transparencia mediante la exposición pública de las sesiones.