En materia energética, adelantó que se invertirá en más energías renovables para la protección del medio ambiente y ratificó que la inversión en universidades — tanto en las existentes como en la creación de nuevas — seguirá siendo una prioridad de su gobierno.
Lula se impuso en la segunda vuelta con cerca del 52% de los votos, unos cuatro millones de diferencia sobre su rival, Flavio Bolsonaro.
Los comicios fueron seguidos con atención en gran parte del mundo.
Para muchos analistas internacionales, el resultado se leyó también en clave geopolítica, dado que Bolsonaro contaba con el respaldo explícito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya administración ha priorizado acuerdos sobre recursos energéticos en la región a través de la iniciativa denominada “Escudo de las Américas”.
Por esa razón, diversos analistas interpretan el resultado brasileño como la primera gran derrota electoral del trumpismo en la región desde el regreso del mandatario norteamericano a la Casa Blanca.
El resultado tiene implicancias directas para Paraguay. Brasil cuenta actualmente con redundancia energética, pero ha venido utilizando gran parte de la energía de Itaipú que corresponde a Paraguay a un precio mínimo. Ese excedente se calcula actualmente en unos 2.000 MW.
En ese contexto, el gobierno de Santiago Peña avanza en la firma de contratos con impulsores de data centers de empresas norteamericanas para colocar esa energía.
Justo el momento en el que se daba a conocer la firma de un contrato de la ANDE con Araico, Yguazú AI City, de capitales norteamericanos, de unos 280 MW, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, visitaba Paraguay para acercar nuevos acuerdos energéticos. Era también en la semana en la que en Brasil se cerraba las campañas de Lula y Bolsonaro.
En cuanto al desarrollo de una inteligencia artificial en Brasil, Lula ha dicho que se lo hará en el marco de un acceso cada vez amplio a la tecnología digital, un acceso que ayude el desarrollo de las ciencias y las fuerzas productivas.
Definió que en ese y otros programas contarán con el apoyo del Brics, el bloque económico y político que integra Brasil con China, India, Rusia y varios países más.
De acuerdo a su actual desarrollo económico, el año próximo Brasil llegaría a ocupar el octavo lugar en la tabla de las potencias.