La concreción de la donación de la República de Corea del Sur a las tres universidades citadas fue en distintas fechas de agosto y septiembre pasados, consistentes en 20 brazos robóticos educativos HUENIT a cada una de las universidades, todos fabricados por la empresa coreana SuperNova, como parte del “Programa K-Inno Global” que impulsa el Servicio de Compras Públicas de Corea para llevar productos innovadores coreanos a instituciones públicas de otros países y probarlos en condiciones reales.
Mary Cabral Franco, directora de Innovación Educativa de la Universidad Nacional de Itapúa (UNI), informó a El Prisma que el gobierno de Corea compró los robots a SuperNova en junio de 2026, y la empresa los envió a Paraguay en julio.
Tras los trámites de importación, los equipos llegaron a las universidades entre agosto y setiembre pasados, añadió Cabral Franco.
Los brazos robóticos serán utilizados para investigaciones y pruebas pilotos para aplicar estos equipos a la producción industrial automatizada en el país. Una que incorpora la robótica y la informática y a la que también se la llama “Industria 4.0”.
La directora de Innovación dijo que, según los cálculos de los donantes, 20 brazos robóticos tienen un costo aproximado de USD 66.000, más los costos por despacho en aduanas de Paraguay. Los aranceles de importación fueron exonerados por el Estado paraguayo.
La misma cantidad de brazos robóticos fueron donados a las universidades de Caaguazú y del Este.
Sumados las tres conjuntos de equipos totalizan una donación por un valor de USD 198.000 al Paraguay.

Los equipos pasarán a ser propiedad oficial de las universidades cuando concluya de forma satisfactoria el período de prueba, el gobierno de Corea apruebe los resultados y los rectores firmen las transferencias.
En el caso de la UNI, Cabral Franco contó a El Prisma que en el periodo de prueba deben medir dos funciones de inteligencia artificial del robot: la clasificación de colores, es decir reconocer y separar objetos de 3 colores con al menos 97 % de precisión, y el reconocimiento facial, o sea identificar al menos 6 rostros distintos con al menos 95 % de precisión.
“Además de estas pruebas, los brazos funcionan como un laboratorio en varias áreas, como robótica, control numérico y manufactura; programación, inteligencia artificial y visión, fabricación digital e ingeniería y automatización”, explicó la directora de innovación.
En el caso de la UNI, la puesta en funcionamiento de los equipos estará a cargo de la Dirección de Innovación Educativa y de la Facultad de Ciencias y Tecnología (FaCyT).
Ambos equipos coordinarán cursos, capacitaciones, pruebas técnicas y proyectos de investigación en distintas áreas, e invitarán a participar a docentes y estudiantes de todas las unidades académicas de la universidad.
En las tres universidades, los brazos robóticos estarán disponibles para investigadores, docentes, estudiantes y público en general, quienes podrán desarrollar ideas o proyectos de investigación.
También se ofrecerán cursos y capacitaciones sobre las distintas aplicaciones de esta tecnología, en especial robótica, programación, automatización y sus usos en la industria.
Las tres universidades nacionales que recibieron los mismos equipamientos trabajarán en conjunto y compartirán experiencias, conocimientos, desarrollos y resultados de las pruebas, para fortalecer sus capacidades y ampliar las oportunidades de investigación, formación e innovación.