Desde el fin de semana pasado algunas empresas de estaciones de servicios ya remarcaron una suba de precios del diesel y el gasoil. Otras remarcarán en el trancurso de los días de esta semana. La causa: El aumento internacional, una vez más, del petróleo por barril por la guerra en Medio Oriente.
El primer aumento de esta nueva ronda fue aplicado, el sábado pasado, por el emblema Puma Energy, escalando sus precios de sus naftas y del gasoil común entre G. 300 y G. 600 por litro.
A esta empresa le seguirá el emblema de la cadena de estaciones de Compasa. Su director, Juan Pablo Amarilla, informó hoy que comenzará con los reajustes de precios en uno de los días de esta semana.
Según informaciones extraoficiales, otras operadoras privadas del mercado de venta de combustibles, como Copetrol y Shell, también preparan ajustes en sus estaciones de servicio para esta semana.
En la media que vayan concretándose las subas de los precios, la de esta semana será la quinta ocasión en que, en este 2026, se eleven los montos que los conductores de vehículos privados, los propietarios de las empresas de transporte público y las empresas públicas y privadas del país, deberán sacar más dinero de sus presupuestos para gastar en combustible.
Por su parte, la estatal Petropar mantiene sus tarifas. Su presidente, William Wilka, dijo el viernes pasado a los medios que analiza si los costos internacionales de reposición les obligan a una nueva actualización de precios
La causa de esta quinta suba vuelve a ser el aumento del precio del petróleo por barril en el mercado internacional, como resultado de la guerra que hace meses EE.UU. protagoniza contra Irán, que tiene su foco más intenso en el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20 por ciento del comercio de petróleo. Al subir los precios del petróleo por barril, encarece las compras que realizan las distribuidoras paraguayas para abastecer el mercado local.
Cabe recordar que Paraguay importa prácticamente la totalidad de los combustibles que consume en su mercado local.
La atención del mercado ahora se concentra en Petropar. La empresa estatal todavía no modificó sus precios y sostiene que el llamado efecto inventario (comercializar combustibles adquiridos previamente a un costo menor) le permite amortiguar temporalmente el impacto de las nuevas compras internacionales.
Todos los economistas locales consultados por El Prisma en lo que va del año advirtieron que estos incrementos de los tipos de combustibles se van trasladando gradualmente al índice de precios de los productos de la canasta familiar que compra la población del país.