En tanto que promueve fondos no reembolsables en industrias, para utilizar una matriz energética no contaminante, el Estado uruguayo avanza hacia una toma de conciencia sobre el uso de energías renovables desde la niñez y la adolescencia.
Poner a la gente el tema desde una perspectiva de la investigación, la creación y la producción es la línea que el Estado uruguayo ha tomado frente a un drama medioambiental de gran envergadura. La alta producción de energías y combustión contaminantes ha dejado al planeta con graves desequilibrios.
A las represas hidroeléctricas Rincón Bonente y Salto Grande, se combinan parques de paneles solares y molinos de viento, ahora metálicos, que se pueden apreciar entre los departamentos de San José y Colonia. En la foto de portada se puede apreciar el parque solar en Punta del Tigre.
Se puede entonces hacerlo. “Nuestro país ha logrado separar el crecimiento económico del aumento de emisiones de gases con efecto invernadero”, nos contaba Katerine Nader, funcionaria de Seguridad de la Intendencia de Montevideo, en el anterior artículo.
Hay una asociación que vincula empresas, cooperativas, organizaciones civiles y estatales. Y también un proyecto serio, que trasciende la duración de los gobiernos, de incorporar la energía, sus fundamentos y las condiciones materiales de producción y consumo, en las escuelas y en los colegios.
En este afán de incentivar y de meter el tema como transversal, ya en marzo se había lanzado su programa de Línea de Asistencia para la Eficiencia Energética (LAEE), de apoyo económico y técnico para realizar diagnósticos energéticos, con el expreso interés de reducir costos y ampliar los paneles solares.
Entre las modalidades educativas, el Ministerio de Industrias Energía y Minas (MIEM) y el el programa Túnicas en Red y Divulgación Escolar, de UTE – (siglas de Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas), lanzó recientemente un concurso en el que se promueve “el cuidado de la energía como valor cultural para nuestra sociedad”.
“Es un proceso en que las y los adolescentes son protagonistas”, destaca la ministra del MIEM, Fernanda Cardona.
“El conocimiento es la herramienta más poderosa para construir una sociedad más justa y más solidaria, comprometida con el futuro que queremos para Uruguay”, asume.
A través de este concurso, el Estado uruguayo pretende el desarrollo de proyectos de eficiencia energética liderados por estudiantes y docentes de centros de educación media.
En fin, a fondos no reembolsables para cooperativas e industrias que sustituyan la matriz energética por una no contaminante, inversión en generación de energía eólica y solar, construcción de conocimiento y toma de conciencia parecen ser ejes en un país, pequeño, de tres millones de habitantes, que utiliza casi el 100 por ciento de energía renovable, limpia.
A los molinos de viento, Uruguay tiene parques solares fotovoltaicos en Punta del Tigre, con 66.000 paneles, y en desarrollo la instalación de estos, casi similar misma envergadura, en Cerro Largo y San José.
En el tiempo, Uruguay se proyecta incluso como un mediano exportador de energía no renovable. En ese tren, ya existe una red de integración entre la energía hidroeléctrica y las demás formas. Uruguay muestra un camino posible. Y su Estado entiende que, además de inversión económica, se debe invertir en conocimiento y conciencia.