El periódico digital, dirigido principalmente a tecnología y energía, busca consolidar una comunidad de lectores, encontrar una línea editorial y una entidad, nos cuenta en esta entrevista su director Juan Bautista Rivarola. En su exploración, el medio ha encontrado nuevos nichos temáticos.
El pasado 8 de noviembre se cumplió un año de la aparición de El Prisma. Un periódico digital, al igual que el papel, tiene mucho tiempo de ajuste de contenidos, de páginas, de categorías, de imágenes y de edición.
El campo de penetración se ha vuelto muy difícil por cuanto que todos los emprendimientos apuestan a más seguidores, a más tiempo de calidad en sus contenidos, en un mundo en el que todos compiten por lo que llaman la economía de la atención.
En ese universo, “estamos consolidando un grupo de lectores que nos está conociendo y nos sigue de manera constante. Así que el primer año nos encuentra con muchos desafíos para el año que viene, para seguir creciendo en los temas a los que hemos apostado: tecnología, energía y temas relacionados”, sostiene Rivarola.
En esa búsqueda, el periódico se ha ido nutriendo con materiales también de urbanismo, transporte público, estado de la ciudad, de las calles. Sobre esto, Rivarola cuenta que el transporte público, por ejemplo, no se puede desvincular del tema energético, y “éste del día a día, el vivir ciudadano, de las condiciones de ciudad”.
En esa misma proyección y búsqueda temáticas, El Prisma se ha encontrado con un nuevo nicho: la minería. La búsqueda del oro y otros minerales ha estado girando en la temática del periódico.
Rivarola comenta que ha sido así porque se ha encontrado receptividad en la gente, cuestión que ha hecho que El Prisma le haya dado seguimiento a la fiebre del oro en Paraguay, por ejemplo, y está embarcado en descubrir y develar planes de extracción de uranio, titanio y otros minerales.
Profundizar con sencillez
Así como ya lo había señalado durante la presentación del medio, Rivarola recuerda que el objetivo es tocar temas de interés público más allá de lo técnico, “cristianizando” terminologías difíciles. En fin, que los temas de tecnología y energía sean comprensibles para la mayor cantidad.
Una búsqueda lleva a otra. “Cuando hablamos de tecnología y energía también hablamos de medio ambiente, de calidad vida, también hablamos de ecosistema”.
“Estamos abarcando algunos temas que no se tocan tan normalmente con la suficiente profundidad en los medios tradicionales, más consolidados, probablemente por la diversidad que abarcan”, dictamina.
La minería
Y así, por ejemplo, en el tema de la minería (hace poco se decomisaron varios lingotes de oro en el Aeropuerto Silvio Petirossi) “hace tiempo que El Prisma aborda el boom del oro y la minería en Paraguay”.
En su lectura, Paraguay, sin ser de los países con más recursos en minería, tiene un potencial y lo debe desarrollar de forma organizada, “con respeto de las normativas ambientales, los estándares internacionales de protección de la gente y de los recursos naturales”.
Y que no sea, otra vez, solo una actividad extractivista (se le dice extractivismo al hecho de extraer la materia primera y de enviarla en bruto, sin procesarla, afuera del país).
Los minerales se cruzan indefectiblemente con lo que llamamos industria tecnológica. Así lo entiende Rivarola. Y nos dice que las nuevas tecnologías necesitan muchos minerales que no estaban dentro de los más buscados, como el litio.
La vinculación de la minería con el avance tecnológico “es un proceso irreversible, que también trae sus consecuencias ambientales, con residuos altamente contaminantes…”, advierte.
Por eso, cierra, es muy natural que en el camino El Prisma se haya encontrado con esta puerta hacia las nuevas matrices tecnológicas, y que se hayan procesado e investigado materiales periodísticos en torno de ello. “Y seguiremos haciéndolo”. Les dejamos con el video de la presentación de nuestro medio.